Pese a su reducida superficie, Gran Canaria posee un patrimonio natural de extraordinario valor. La ocupación y utilización del espacio ha llevado a la construcción de
paisajes, sin los que serÃa imposible entender la geografÃa de Gran Canaria. Tanto la variedad y singularidad de las diversas formas de
vida aquà asentadas, como el propio marco fÃsico en el que habitan,
determinan el valor de este patrimonio natural.