La Billarda
Este juego de muchachos se practica entre dos parejas, cada una de las cuales tiene un palo de un metro de longitud y cuyo instrumento de juego es la billarda, o trozo de madera de 15 a 20 cms. El espacio de juego está compuesto por dos porterÃas en forma de herradura de un diámetro aproximado de 80 centÃmetros y separadas unos 10 pasos. Los antecedentes de este juego se remontan a la Edad Media, donde era un juego estructurado y muy popular, como conocemos por el Libro de Apolonio (anónimo) y las Cántigas a la Virgen (Alfonso X el Sabio), ambas obras del siglo XIII. Por otra parte, en la versión de juego de muchachos, en la actualidad lo encontramos como juego tradicional en otras regiones españolas como la chirumba (Salamanca) y la toña (Aragón).
Es un juego de equipo, en el cual cada jugador se empareja con un oponente, y se ubica en cada porterÃa. AsÃ, si en una porterÃa se encuentra un defensor con un palo y un adversario con la billarda, en la otra porterÃa el compañero del que posee la billarda sin nada y el adversario con otro palo.
Se trata de golpear el palito que es lanzado por el oponente de enfrente y, en caso de golpearlo con la billarda, realizar carreras de ida y vuelta.
Las porterÃas están defendidas cuando el palo se coloca en contacto con el suelo dentro de la herradura de piedras, siendo vulnerable si no existe este contacto y al intentar los poseedores de la billarda introducirla en la de enfrente, teniendo los defensores de las porterÃas las siguientes opciones:
1.ª Permanecer con el palo en suelo de la porterÃa hasta un máximo de tres veces.
2.ª Golpear la billarda, con dos posibilidades: permanecer en la porterÃa o intercambiar simultáneamente sus posiciones entre las dos porterÃas cuantas veces puedan, contabilizándose un punto cada vez que pican con la vara o paleta dentro de la porterÃa contraria y propia, hasta que los poseedores de la billarda van a recogerla y consiguen introducirla en la porterÃa lanzándola o depositándola, cambiando a continuación la posesión a la pareja contraria y contabilizándose los puntos.
La partida finaliza cuando una pareja llega a doce tantos o un número estipulado de partidas. Si en algún momento la porterÃa queda al descubierto, y el palo no se encuentra en contacto con el suelo y el jugador que posee la billarda la deposita dentro, hay cambio de papeles.