AlbarderÃa
A lo largo de la historia, animales como el caballo, la mula y el asno han resultado esenciales para la realización de las tareas relacionadas con el acarreo y transporte de mercancÃas. Las albardas eran el apero idóneo para el desempeño de algunas tareas, de manera que eran objetos muy demandados.
La producción de los albarderos de Gran Canaria, estaba destinada a los animales que se dedicaban al transporte y acarreo de mercancÃas y personas, entre los que se encontraba también el camello, desde el siglo XVI. Con la albarda se evitaba dañar a la bestia durante la realización de las duras tareas anteriormente citadas.
Además de las albardas, adaptadas al animal, el albardero también producÃa arreos, arneses y sillas de montar. La producción de objetos requiere de unos conocimientos especÃficos que se transmitÃan de padres a hijos.
En la actualidad, esta actividad se encuentra casi desaparecida, pero cuando los productos eran muy demandados, la existencia de albarderos era considerable, y se distribuÃan ampliamente por toda la Isla, aunque las mayores concentraciones se localizaban en Teror, Telde e Ingenio.